martes, 3 de julio de 2012

buscando fisuras en el cigueñal


Control de Magnaflux                         

Introducción:
Uno de los métodos más utilizados en la detención de fallas por partículas magnéticas, es el "Magnaflux ". Este método es un ensayo no destructivo que se usa para revelar desperfectos que no pueden ser vistos a simple vista.
Estos desperfectos incluyen rajaduras invisibles, rebabas, impurezas y otros defectos similares que pueda haber en los materiales ferro magnéticos, tales como el hierro y el acero. El magnaflux no desplaza a otros métodos no destructivos de encontrar defectos, tales como porosidad, burbujas e impurezas dentro del metal; pero para encontrar fallas como estas en la superficie de la pieza, es el método de más confianza. El equipo básico es un imán de barra ( fig. 1 ); si se parte en dos mitades un imán, se obtendrá otros dos, puesto que inmediatamente se formarán polos magnéticos en la ruptura. No importa cuantas veces se rompa la barra original, el mismo resultado se obtendrá si el imán sólo se raja en ves de partirse completamente.
Se puede observar este hecho donde se muestra que se han establecido polos opuestos a cada lado de la rajadura; a manera de resumen, podemos decir que se forman nuevos polos magnéticos por la ruptura, ya sea parcial o total en el paso del flujo magnético. 

Descripción. 

El proceso consiste en imantar la pieza a ser inspeccionada y sumergirla en un tanque que contenga óxido de hierro en suspensión en Varsol ( un vehículo similar al kerosene ), cuyo punto de ebullición esté aproximadamente a 150 C. El kerosene puede ser usado, pero generalmente es demasiado aceitoso para dar resultados
satisfactorios. El polvo de óxido deberá ser mantenido en dispersión por medio de un burbujeo de aire a través de pequeños agujeros practicados en un tubo de aire colocado en el fondo del recipiente. El óxido de hierro puede estar en forma de polvo, negro ó rojo.
El operador puede emplear cualquiera de los dos tipos para piezas brillantes, pero en el caso de piezas con superficies negras, tales como aquellas tratadas por el procedimiento de oxidación, se empleará el polvo rojo.
Cuando una corriente eléctrica fluye a través de un conductor, se crea un campo magnético alrededor de éL en ángulo recto con la dirección de la corriente. Cualquier falla o grieta en el material del conductor provoca un cambio en la dirección del flujo de corriente con la consiguiente distorsión del campo magnético.
De esta manera se crean un polo norte y uno sur en ambos lados de la falla, variando su intensidad directamente con el ángulo que forma la falla o grieta con la dirección de la corriente eléctrica.
Cuando la pieza es sumergida en un baño de ensayo, las partículas de óxido de hierro llenarán el requisito entre los dos polos.
Se emplean tres métodos para la imantación cuyo empleo dependerá de la medida y forma de la pieza y de la dirección del campo requerida. Cigüeñales, bulones y varias otras piezas se imantan haciéndoles pasar la corriente a través de ellas y las líneas de fuerza toman la forma de anillos concéntricos. Esta es conocida como imantación circular.
Anillos dentados, manguitos y otras piezas circulares se imantan colocando una barra de cobre o latón a través de la pieza y haciendo pasar la corriente por la barra. En este caso se produce por inducción un campo circular y se conoce como imantación circular.
El tercer método de imantación consiste en colocar la pieza en un solenoide. Se llama imantación longitudinal o bipolar.
Este método es empleado para imantar piezas tales como pequeños bulones, pernos de articulación, etc., y dará las mejores indicaciones al ángulo recto con el eje de la pieza. A veces se emplean los tres métodos para imantar una pieza de motor.
Antes de imantar las piezas deberán estar perfectamente limpias de aceite, grasa, carbón y depósito de materias extrañas, de manera que se obtenga un buen contacto entre las partículas de óxido de hierro y el metal, y se evite la contaminación del baño. Todo pasaje de aceite que no sea fácil de limpiar deberá ser clausurado con tapones de madera o fieltro antes de sumergir la pieza en el baño.
Toda superficie que esté rayada, machucada o raspada será rectificada y pulida con pulidores muy finos y aceite antes de ser imantada la pieza. Si no se hace esto, las indicaciones resultantes serán falsas.
Cuando la corriente de imantación pasa directamente a través de la pieza, debe tenerse especial cuidado en establecer un buen contacto en ambos extremos, pues de lo contrario se quemará la pieza en estas zonas por el alto calor generado por el pasaje de una corriente de alta intensidad a través de malos contactos. Para asegurar el buen contacto se emplean a menudo almohadillas de cintas trenzadas de cobre o placas de plomo recocido, a menos que se requieran adaptadores o montajes especiales. En pocas palabras, debe asegurarse un buen contacto de baja resistencia para evitar que la pieza se queme en los puntos de contacto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario